Todo el mundo parece tener claro en qué consiste el machismo y cuáles son las formas más comunes en las que se manifiesta.

De entre todas esas formas, hay una muy “curiosa”, el edulcoramiento de la ineptitud masculina en el ámbito doméstico, o lo que yo llamo, “El síndrome de Papá Pig”.

El síndrome de Papá Pig es una suerte de romanticismo de la figura paterna “tradicional”, es decir, se blanquea la inacción doméstica y se dulcifica la ineptitud. Os cito varios ejemplos:

  • Influencers, con cientos de seguidoras, que bromean sobre la incapacidad de sus parejas para encontrar un simple pijama.
  • Famosillos haciendo cortos sobre su ineptitud en el ámbito doméstico.
  • Dibujos animados infantiles donde es incomprensible que el padre no se mee encima.

En definitiva, me sorprende (para mal) que a día de hoy asimilemos con júbilo esta manifestación machista tan común.

¿Qué opináis? ¿Por qué nos sentimos tan cómodos con estas situaciones y las blanqueamos?